Rubén Martínez Villena

EL CAZADOR

Regresaba de caza, mas extravió el camino,
y alegre, al trote vivo de su cabalgadura,
llegóse hasta el albergue pobre del campesino
con una corza muerta cruzada en la montura.

Esa noche la cena se prestigió de vino,
la niña de la casa retocó su hermosura,
y al tierno y suave influjo del calor hogarino
nació el más suave y tierno calor de la aventura.

Y él marchóse de prisa la mañana siguiente…
Quizás entre la noche ––celestina prudente––,
hizo algún juramento que le entreabrió la puerta;

mas él no recordaba… Marchó por la campiña,
alegre, como vino; y el alma de la niña
cruzada en la montura como una cierva muerta.

Rubén Martínez Villena, Cuba

Regino E Boti

CONNUBIO Y VISIÓN EN LA ALCOBA

Consumado el placer, un nerviosismo
sutil y doloroso me espolea,
y la carne invencida se recrea
en ese breve vértigo de abismo.

La acendrada ignición del erotismo
pone sobre mis párpados su hiblea;
y en mis ojos cerrados se pasea
la roja caravana del sadismo.

Entonces ella, de mi ardor triunfante,
rompiendo la estrechez de aquel connubio,
salta del lecho con andar de loba.

Eva, la vi, bajo el reflejo rubio,
blanca y desnuda: parecía un gigante
lirio que deambulaba por la alcoba.

Regino E. Boti, Cuba

Mariblanca Salas Alomá

YO, CRIMINAL…

Brillaron sus ojos con negros fulgores,
fulgores extraños de herido león;
terrible, en sus labios, sus labios traidores,
vagó una sonrisa de dura agresión.

“Escucha  –me dijo–: Errando en la selva,
perdido de celo,  matarle juré…
Le vi en la espesura… No esperes que vuelva
tu Amado… ¡No esperes…! ¡Que yo lo maté!”

Febril, indignada, me erguí; lancé un grito;
sentí ante mis plantas abrirse el maldito
abismo insondable de un sino fatal…

¡Y entonces, cediendo a fatídico impulso,
alcé enloquecida mi brazo convulso,
y en medio del pecho le hundí mi puñal…!

Mariblanca Saras Aloma, Cuba

UN ABRAZO DE CARILDA VALE UN MUNDO

Cuba abraza a Fredo Arías de la Canal: (decir Carilda Oliver Labra, es decir Cuba), en la más elevada sonoridad del verbo. Raydel, el esposo de Carilda, (detrás) sonríe feliz.
La poeta matancera es Premio “José Vasconcelos”, honor que han recibido otros cuatro cubanos: Salvador Bueno Menéndez, Francisco Henríquez Domínguez, Nuria Gregori Torada y Lorenzo Suárez Crespo. Un alto honor para una nación pequeña.

Además, en las últimas dos décadas el Mecenas del Frente de Afirmación Hispanista ha realizado una intensa labor literaria en Cuba. Entre las más sobresalientes, junto con los premios Vasconcelos, está la publicación de Antología Cósmica de Ocho Poetas Cubanas: (1998), y Antología de la Poesía Cósmica Cubana, (año 2000, en tres tomos), obra que recoge ejemplos de la poesía cósmica cubana desde Silvestre de Balboa (1563-1649), hasta el año 2000, en que culminó este encomiable trabajo literario que recoge a más de medio millar de voces cubanas. Aparte de las innumerables publicaciones hechas individualmente a casi todos los poetas cubanos.

A todo esto añade en el año 2014 la inauguración del Centro Cultural Carilda Oliver Labra en la ciudad de Matanzas, Biblioteca que perpetuará el nombre de la insigne poeta matancera, digna representante del valor patriótico y poético, de la patria de José Martí.

De más reciente hechura ha auspiciado dos concursos literarios en décimas. El más reciente dedicado a los patriotas cubanos. En Gratitud a cuya meritoria labor, dedico este trabajo a don Fredo Arias de la Canal, presidente del Frente de Afirmación Hispanista, A.C., por el acierto que tuvo al convocar un certamen literario, enalteciendo a los Mambises cubanos

Poesía de varios poetas

REFLEXIÓN A MI AMIGO FREDO

Ni el mismo creador conoce cuando
un alma ha de marcharse de este suelo,
si quisiera mudarse en raudo vuelo
o si irse corriendo o caminando,

o ha escogido marcharse navegando
para huir de la bulla y del desvelo…
(sin que intente servirle de consuelo
detrás de iguales rutas también ando).

Nadie ha de irse anticipadamente,
ni llenar un vacío sin presente
de una certeza que verdad no es…

Nadie se muere con la vida intacta;
ni morir puede en una hora exacta:
¡la muerte no es del antes o el después!

Francisco Henríquez

JEAN ARISTEGUIETA
Venezuela (1925-2016)

Muere en Caracas Jean Aristeguieta,
quien tenía encendido Árbol de Fuego,
pero Jean sólo tiene un “hasta luego”
que un adiós no perdura en el poeta.

¡Nunca muere una musa! ¡se sujeta
al hilo de otra vida! Es como riego
que, caído en el surco del labriego,
se vuelve manantial de fértil veta.

Gentil dama del verso castellano
quien un día feliz me dio su mano
tan suave como piel de una gacela.

Perdió la poesía una gran dama,
mas su Árbol de Fuego es una llama
donde arden el mundo y Venezuela.

Francisco Henríquez
11 de enero, 2016