CENTRO CULTURAL FRANCISCO HENRIQUEZ

 

POESÍA GENERAL

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UN ABRAZO DE CARILDA VALE UN MUNDO


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El origen del poeta/ en pleno verdor cubano/ reflejan su cotidiano/ sueño de caña y carreta./ Allí donde el sol agrieta/ los surcos, en donde anidan / las codornices, y cuidan/ los pájaros su postura/ los que viven en la altura/ de los de abajo se olvidan.

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Vista parcial de diplomas y reconocimientos 

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La revista NORTE reseñando el evento de la entrega del premio “José Vasconcelos”,  a Francisco Henríquez,  en Miami, 12 de octubre de 2005 

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Momentos en que don Fredo Arias de la Canal, Director del Frente de Afirmación Hispanista se disponía a entregar la medalla de premio Vasconcelos a Francisco Henríquez, a su derecha.  A su izquierda observa don Odón Betanzos Palacios. Director de la Academia  Norteamericana de la Lengua española.

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5 Vasconcelos. desde la izquierda: Brígido Redondo Dominguez, México, Rodrigo Pesántez Rojas, Ecuador, Francisco Henriquez Domínguez, Cuba, Odón Betanzos Palacios, España y Alfonso Larrahona  Kästen, Chile.   

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Junio 10 , 2017 repentistas cubanos visitan el Centro Cultural Francisco Henríquez. De izquierda a derecha Luis Quintana de Ceiba Mocha, Manuel Soriano de Quivicán y Oniesis Gil de Pinar del Río

Irán Cabllero,  a la izquierda, decimista cubano, visita el  Centro Cultural Francisco Henríquez, derecha .

Oniesis Gil, izqueda, Rafael Acosta, centro  y Manuel Soriano, derecha, visitan el CCFH, primavera de 201720171005_133936

El gran decimista Leandro Camargo de Pinar del  Río, Cuba, (a la derecha), visita el Centro Cultural Francisco Henriquez, verano de 2017.

Esteban Santos y Manuel Soriano, visitan el CCFH, verano de 2017. Al centro Francisco Henriquez             

Roberto y yo fotoss

En la primera visita del año, 2 de enero de  2019, el gran decimista cubano Roberto García, visitó el Centro Cultural Francisco Henríquez, donde hizo entrega de varios ejemplares de su recién publicado libro FOTÓGRAFO DEL ALMA, de elegante encuadernación. Libro que pondremos en buenas manos en próximas visitas que hagamos al exterior. Muchas gracias poeta..

Mario y yo fottos

En la tarde del dos de enero, 2019, también recibimos a Mario Rodríguez,  otro inagotable decimista, quien se ha batido con los mejores del género en Cuba y en EE. UU. Mario siempre tiene algo nuevo que enseñarnos en la Mágica estrofa. 

Ivonne y yo 20180101_134637

Ivonne Martín, (con Francisco Henríquez), visita el CCFH, en un día de trabajo cultural. La poeta es muy activa en el quehacer literario de Miami, y es miembro distinguido de varias organizaciones literarias locales.

Susa

María Jesús Lozano Cáceres, poeta canaria, secretaria de la organización de poetas canarios “LA ARCADIA”, en Las Palmas de Gran Canaria. (Ver enlace)

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tIJERINO Y YO, JULIO 19, 2018

En la mañana del día 19 de julio de 2018, tuve el honor de visitar en su  casa al gran poeta don Onlando Tijerino, digno colaborador de la revista Carta Lírica, que dirijo.  Aquí  posa a mi derecha.  Como cada vez que lo visito, conversamos gratamente sobre poesía. Con don Orlando siempre se aprende algo nuevo, ya sea de historia o poesía. 

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CENTRO CULTURAL FRANCISCO HENRÍQUEZ

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POESÍA DE FRANCISCO HENRÍQUEZ

Quinientos sonetos o más

Carta Lírica 23 No 51

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(Sonetos “cósmicos y líricos”, así como  mi sonetos verdes y mis

sonetos azules están incluidos  en el libro de los “500 y más sonetos”).

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Mi libro Segundo

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Mi  libro tercero

Quinientos sonetos o más

PRESENTACIÓN 1
Un libro no presume en su conjunto
resumir la visión de quien lo escribe,
su quehacer es del alma si describe
de lo malo o lo bueno cada punto.
Por lo tanto no quiero ni es mi asunto
pregonar en su esencia lo que exhibe;
solamente el lector es quien concibe
si ha de darlo por vivo o por difunto.
No temo ni a las flores ni a los cardos:
A mi alforja sin fondo van los dardos
que pudiera lanzarme el vulgo hiriente.
Que piense cada cual como le guste.
Nada habrá que de veras me disguste.
¡Si los hice pensar ya es suficiente!
TRÍPTICO EN HOMENAJE
A Juana de Asbaje- Sor Juana Inés de la Cruz–
en el 360 aniversario de su fausto nacimiento
I
Siglo de fiebre, de misterio y sombra,
fue el siglo aquel en que naciera Juana
––Juana de Asbaje–– aquella mejicana
que con asombro la palabra nombra.
Tiende a sus pies iluminada alfombra
la esencia de la extirpe castellana,
para que cruce, altiva y soberana
esta alteza gentil que nos asombra.
De aquella etapa, que pasó confusa,
la humanidad aún toma el ejemplo
de la noble y genial Décima Musa.
¡Qué al siglo diecisiete entró la luz,
cuando de paz iluminó su templo
Sor Juana, libre de tiniebla y cruz.
II
Sor Juana Inés, excepcional figura
que tras siglos de ser nadie supera;
fue la impronta precisa de una era
donde al género suyo se clausura.
Pero el arte, el talento y la cultura
le dieron voz y sitio dondequiera:
así gana un espacio en la cimera
sociedad de su edad, invicta, pura.
A tres siglos y más de aquel evento,
cuando nace la musa de más gloria,
se recuerda su fausto nacimiento.
Y se rinde homenaje a la memoria
de esta dama de altísimo talento
que jamás repetir pudo la historia.
III
Estamos frente al hecho del prodigio
que no sólo asombró su propia edad
sino que en la moderna sociedad
aún conserva su voz y su prestigio.
Víctima fue ––Sor Juana–– del litigio,
del orgullo del hombre y su maldad,
del mundo y su incivil desigualdad,
que la marcaba con su gris vestigio.
Pero aquella mujer de hechura recia
erguida contra males de costumbre
demostró no ser débil, dual ni necia.
Y bajo el cielo que le dio su lumbre
como una diosa de la antigua Grecia
ganó su nombre la más alta cumbre.
FELIZ CUMPLEAÑOS
I
Al cumplirse el cuarenta aniversario
–ocho lustros de dar el Vasconcelos –
en las tierras gloriosas de Morelos
se ha reunido este grupo literario.
Cada octubre el ritual es necesario
que reafirme los máximos anhelos
de los hispanos, y que sus desvelos
no dejen que fenezca el gran ideario.
Con Felipe León se empieza el rito,
y un año tras el otro, cual un mito,
a cuarenta y un hispanos como gloria
se han premiado en el día de la raza…
Hoy felizmente el galardón abraza
José Julián Labrador, ¡y hace historia!
II
Por los cielos de América, inmortales,
y por los cielos de la vieja Europa,
el “Premio Vasconcelos” nos arropa
con túnicas de luz, excepcionales.
Partiendo de muy lejos litorales
ha venido hasta México la tropa
de poetas premiados. En la copa
del triunfo se consuman los ideales.
Como rey de la empresa rige Fredo
Arias de la Canal, que con denuedo,
al Frente de Afirmación Hispanista
lustra con brillo de elegante porte,
cuando su estrella, la revista Norte,
lo lleva por sus mundos de idealista.
Octubre 2008
EN LA VETUSTA CASA DEL PLANETA
I
El huésped de la casa de la tierra
(se pudiera decir estirpe humana)
se debate entre ayer, hoy y mañana
y vive de la paz entando en guerra.
Cuando a la casa temporal le cierra
la puerta que conduce a la fontana,
se limita a observar por la ventana
los postreros fulgores de la sierra.
Se muere su existir sin más salida
y, faltándole el hálito a la vida
reduce su expresión a la mitad.
Se rodea de túmulos sin lumbre
y al tornarse obsoleta muchedumbre
maldice de su propia humanidad.
II
A partir del absurdo hacinamiento
ya no ve más allá de lo que toca;
nada nuevo sus ánimos provoca
ni se sustrae del enclaustramiento.
Sigue el mundo su ruta, raudo, lento,
talvez en marcha de existencia loca,
y el mejor día, sin saberlo, choca
contra la piedra de su sentimiento.
La humanidad entera es un ser loco
que se está destruyendo poco a poco
con las armas monótonas que inventa.
Cada vez el incendio es más voraz
pues el hombre presume de una paz
que en su fuero interior no representa.
III
La humanidad (el hombre) toma, lleva,
con orgullo la antorcha del progreso,
y al mismo tiempo se le nubla el seso
con las vagas neblinas de la cueva.
Cuanto más en su torpe afán se eleva
más parece estancarse en retroceso,
como si fuera insostenible el peso
que el duro sino que asumió, conlleva.
Así, cargado va de incertidumbres
y si cree que es el dueño de las cumbres
lo sacude, de pronto, airado sismo…
Porque siempre la altura de la cima
está sólo a unos pasos de la sima
que viste con sinónimo de abismo.
IV
Esta Casa, además del ser humano,
la habitan el volcán y el remolino;
la oveja, la paloma y el felino
y las fauces violentas del océano.
La habitan la lechuza y el milano
y la hiena de diente de asesino;
el perro con sus hambres de canino
que el hombre, reconoce por hermano.
Esta casa vetusta del planeta
la habitan el prosaico y el poeta;
la habitan el tahúr y el indigente.
Y en medio del estruendo y el barullo
se apagan con las risas del murmullo
los gritos de socorro de la gente.
v
La adornan majestuosos robledales
los ríos, las praderas, las montañas…
y conserva en sus íntimas entrañas
las minas de petróleos ancestrales.
El oro —superior en minerales—
que lo falso y sin luz de brillo baña
deslumbra y a la vez tuerce y engaña
la sensible visión de los mortales.
Con el oro se compran las conciencias
y se doblegan las inteligencias
cual débiles arbustos ante el viento…
Ese mal es tan viejo y tan profundo
que cubre las esencias de este mundo
como un manto de vil encubrimiento.
VI
Esta casa, mitad de paraíso
y mitad de covacha tenebrosa
alberga los encantos de la diosa
rubricada en alado compromiso.
Es un fuego de amor en el hechizo
de la tarde serena y luminosa,
y la gracia del cielo la desposa
con el halo solemne del bautizo.
Se acicala con tintes de arrebol
y pretende que sube al mismo sol
a bañarse de luz en su reflejo.
Se mira en el espejo del crepúsculo
y Adán le muestra su rosado músculo
desde el lado invisible del espejo.
VII
Si brillara algún rayo de esperanza
más allá de los valles y colinas,
y arroyuelos con aguas cristalinas
trajeran la ilusión y la bonanza…
Si se viera asomar por lontananza
sobre paños de nubes blanquecinas
bandadas de radiantes golondrinas
con cantos de amorosa remembranza…
Entonces de la fe volviera el grito,
como voz que surgió del infinito
para darle al que sufre su consuelo,
deshacer de la tierra el signo malo,
haciendo que fulgure como un halo
de perenne alegría, todo el cielo
VIII
Parece que el Amor que el Niño puso
para fértil semilla en la llanura,
no pudo hacer de la pradera oscura
jardín florido y de fulgor profuso.
Quizá su mano, sin saber, dispuso
contra la gracia de otra luz más pura,
y en vez de un huerto de mejor ventura
cavó un abismo, y se marchó confuso.
Tras hablarnos de bíblica conciencia,
se fue deprisa y nos dejo la urgencia
de vivir con las almas en tropel…
Veremos si es verdad o si es mentira,
pero es claro que el gesto hurgó en la ira
del gran Dios que reinaba antes que Él.
IX
Desde entonces al hombre lo vigila
la mirada secreta de un dios alto,
que dormido en su casa de cobalto
tiene un vidrio de azogue en la pupila.
Baja a la tierra por la tarde lila
y toma las praderas por asalto,
para ver cómo crece el sobresalto
del rebaño que al verlo se encandila.
Cuando vuelve a su casa con su luz
seguida por el signo de la cruz
la diosa de la sombra se divierte
y en hálitos de gloria transfigura
las tinieblas que invaden la llanura
con presagios miríficos de suerte.
X
Se espera que una mano salvadora
levante del abismo la pobreza
y que reine en el globo la nobleza
del triste, del que sufre, del que llora…
Se espera que una voz liberadora
libere al desvalido. La tristeza
ya no cabe en el vaso. La pereza
se debe disipar ante una aurora
que despunta, rosada, por oriente
con fulgores de un astro permanente
que se ve cada día más cercano…
Así corre este mundo del profeta.
Así existe la “casa del planeta”
y vive, sin vivir, el ser humano.
REFLEXIÓN EN TIEMPO DE NAVIDAD
El niño que nació en aquel Pesebre,
–entre regalos de abundante sobra
según testigos de la ingente obra–
fulgía de ternura y de alta fiebre.
Fue de la paz el soñador y orfebre:
mas el empeño de su afán zozobra,
porque la noble idea no recobra
aunque el humano ciego la celebre.
Pretendía zurcir a un mundo roto,
pero ese amanecer está remoto:
Al Pesebre tomaron las harpías.
Y vemos agotarse en una hoguera,
sin salvación, la humanidad entera…
¿Aún esperan por Él las almas pías?
2010
CUANDO CORRÍA EL AÑO 2096
Un siglo misterioso transcurría…
Y gentes con opuestas credenciales,
juntaron las razones desiguales
que desarmonizaban la armonía.
El abismo que al mundo dividía
fue un reguero de notas musicales,
y por montes y prados y rosales
de la Paz el fulgor se repartía.
Cada humano tomó lo que era justo
–ni de más ni de menos ni por gusto–.
El prójimo encontró el lugar debido.
¡Al fin por la llanura de la Tierra
sin odios, egoísmo, sed o guerra
el hombre no marchaba dividido!
+¡NAVIDAD!
Sacude un Atlas negro su melena
percudida de aceite y nubes grises.
Hechos ríos de sangre los países
desembocan sus males en la arena.
El conflicto del hombre desordena
la paz del huerto, y rostros infelices
se asoman a mostrar sus cicatrices
en las barandas de la Nochebuena.
¡Y qué ven las pupilas con horror
donde mismo naciera el Redentor,+
sino llamas al pie del monte altivo!
¿Dónde ha ido la luz del hado bueno?
¿Dónde está la señal del Nazareno?
¿Dónde el pan, la paloma y el olivo?
LA CASA DE DIOS
Dios está aquí donde yo estoy, no donde
me quieran convencer que Dios está.
Si siempre que lo llamo me responde,
¿por qué debo buscarlo más allá?
Dios no huye de mí;  no se me esconde,
ni cambia, ni se muda ni se va.
Para que cerca de mi vida ronde,
me basta con llamarlo y, viene ya.
¡Que la casa de Dios es la erigida
para adorarlo con pasión ungida,
contradice un principio de razón!,
pues la casa de Dios es esa casa
en la que el hombre con su fe se abrasa
y lo quema el incienso de la unción.
1991
NAVIDAD 1992
Para que el resplandor de la Inocencia (*)
llegue y alumbre las reconditeces
del alma, con sus aves y sus peces,
el Cielo se abre por su transparencia.
Dios no solo nos cuida la existencia
una vez cada un tiempo; muchas veces
al año, con sus himnos y sus preces,
nos alivia el temblor de la dolencia.
A la orilla de un huerto dicembrino,
bajo el toldo punzante del espino
que crece el leño de futura cruz…
Estudio la liturgia de esta edad
donde espera la pobre humanidad
que vuelva el Mensajero de la Luz.
(*) Verso del soneto “Navidad 1992”,
de Alicia Delaval
TIEMPOS OSCUROS
Hice un nido de sirios en la Altura
para un mundo que pía sin consuelo.
Lo rocié con la miel de la cordura
por un árbol crecido desde el cielo.
Invente sobre el nido la más pura
de todas las sonrisas. El anhelo
en el nido emplumó, con la premura
de quien busca más sol para su vuelo.
Sabemos que a Jesús, seres impuros
le partieron el alma: vientos duros
apagaron su estrella… Con la fiebre
del odio, lo acosaron en la orgía.
¡Pero el mundo lo espera todavía
al calor celestial de su pesebre!
1993
TODO VIENE DE DIOS *
I
Todo viene de Dios, hasta lo adverso.
Con su influjo organiza y desordena.
Él sacude a los vientos la melena
y se mueve, a su paso, el universo.
El dominio de Dios es tan diverso
que lo mismo desata que encadena,
e impone su perdón o su condena
igual al inocente que al perverso.
Su fuerza nos desbanda o nos controla.
Nos da con los vaivenes de la ola.
Del relámpago enciende el alboroto.
Sopla para que crezca el huracán.
Le atiza las tinieblas al volcán
y nos habla a través del terremoto.
II
Todo viene de Dios: El río manso,
y ese mar, que, fantástico, sereno,
tendido duerme como un ángel bueno
que en dulces horas recibió descanso.
Viene en la suave candidez del ganso,
en la savia del árbol y en el heno.
En la gracia de un halo Nazareno
sobre el techo del bíblico remanso.
Y viene con la flor en el aroma,
en el vuelo sutil de la paloma,
en el beso ardoroso que nos quema,
en el claro fulgor de la mañana,
en el fresco bullir de la fontana
y en la música ardiente del poema.
1994
¡SE ESPERA OTRO DILUVIO!
Ya es hora de volver a la comarca
que un celeste fulgor cubriera un día,
y envueltos en un manto de armonía
deshacernos del mal qua nos abarca.
Si el ámbito del mundo es una charca
que en toda su extensión está vacía,
¿Qué apremio entonces el Señor vería
en quienes piensan reinventar el Arca?
Somos libres de optar por el suicidio,
pero el daño de aquel “humanicidio”
no puede repetirse con sus lodos…
En caso de que hubiera otro diluvio,
tiene que ser que por un sacro efluvio
¡nadie se salve o nos salvemos todos!
EL MENSAJE DESOÍDO
El mensaje llegó junto al alero
del pesebre. La noche, detenida,
sollozaba en la sangre de la herida
del hombre –maltratado prisionero–.
Pero fue desoído el mensajero
y su santa misión, desconocida.
Lo hicieron devolver su propia vida
en la hirsuta inclemencia del madero.
Dos milenios después de la ocurrencia
consumimos el tiempo en la creencia
de que es base del símbolo más fuerte.
Aunque dure mil siglos la tardanza
no queremos perder esa esperanza
¡y vagamos con ella hasta la muerte!
LA HORA UMBRÍA
Como un rezago de fulgor occiduo
se muere en el crepúsculo la huella
del último reflejo, y una estrella
se detiene a morir en su residuo.
El ojo observador del ente asiduo
que sigue la neblina en que destella
el vago resplandor de la centella,
rescata del misterio al individuo.
Sin aliento se abraza de la sombra
El grito de la casa que lo nombra
tan solo será un eco si retumba
en los mármoles fríos de los muros
que protegen celosos los oscuros
y cuadrados confines de ultratumba.
1996
COMO UN DIVINO COLMENAR …
I
Estamos casi a fines de un milenio
en que la ciencia conquistó la Luna,
y aunque poco logró nuestra fortuna
cubrió la gloria el terrenal proscenio.
Mas no ha podido concebir el genio
cómo salvar al mundo de la hambruna,
o aliviar a los tristes, que, sin cuna,
perecen como el hombre primigenio.
Si no fuera por tanta hipocresía,
a la humana ambición le bastaría,
de la tierra usurpada, con dos palmos.
Igual que, si sus bienes compartiera,
el valle inmenso en que vivimos fuera
¡cómo un inmenso colmenar de salmos
II
El hombre ya domina cielo, tierra,
aire, mar, voluntad… y, corrompido,
defiende lo usurpado o lo adquirido
con la vil “diplomacia” de la guerra
que arrasa las ciudades y que aterra
al pobre, al desarmado al desvalido…
¡Hasta las mismas fieras han corrido
en busca de refugio en la alta sierra!
Si no fuera por tantas divisiones,
y el hombre contuviera sus pasiones,
o razonara en los momentos calmos…
viviera más feliz, más sano y fuerte,
sin temores al hambre ni a la muerte,
¡en un inmenso colmenar de salmos!
SIN DUDAS
En la casa vetusta del planeta
se aglomeran ateos y creyentes.
Esperan con oídos impacientes
la anunciada visita del Profeta.
Lo esperan el prosaico y el poeta
para verlo con ojos persistentes.
Cada cual entre dudas diferentes
lo ve por el abismo o por la meta.
El poeta le cree y así lo nombra
creador de la luz y de la sombra;
de la ruina fatal y de la fama;
de la gota de llanto y de la risa;
del violento simún y de la brisa;
de la lluvia sutil y de la llama…
INCENDIO  (Díptico)
(En tiempos actuales)
Dios tiene que sentirse muy ocupado
frente al incendio que la Tierra abrasa,
¡Desde el balcón de su celeste casa
mirara, con asombro, lo incendiado!
^Como apagar el fuego desatado
que lo mejor del Paraíso arrasa?,
¿será un diluvio de candente brasa
que ni siquiera tengo programado?
¡En verdad, lo que veo no me gusta!
es que si el mismo Creador se asusta,
¡quiere decir que espera un cataclismo!
¿Prepara el Hacedor algún compendio
para que el « alma» del voraz incendio
no termine en el borde del abismo?
II
Grave fogata con pavor rojizo
quema los templos de Jerusalén
y el clamor se repite por Belén
martirizado de sufrir plomizo.
Diferente a la noche del hechizo
se ve la noche del sagrado Edén:
¡Faltan la Paz y la pasión del Bien;
falta el amor y el rezo del bautizo!
Faltarán, con los bíblicos jinetes,
los camellos cargados de juguetes…
El Jordán, cabizbajo, como un ojo
que ante el pánico vivo, lagrimea,
mezclará todo el llanto de Judea
con la fe de salitre del Mar Rojo.
Escrito en la Navidad del 2001
NAVIDAD TARDÍA
Todo es claro y sereno; ni la nieve
ni el cierzo del azul descongelado
pasarán este invierno por el prado
donde enero florido canta y llueve.
No perturba la paz ni la más leve
brisa del norte que parece helado
donde todo se enflora en ordenado
concierto natural que Febo mueve.
Junto al amplio contorno del  bajío
cual sierpe de cristal serpea el río
sobre piedras de mágica blancura.
No se sabe que trino ni que mano
hicieron que la caja de este piano
de repente vibrara en la llanura
BENDICIÓN DE LA HECATOMBE
La mañana se agita de repente:
Avalanchas de tierra estrepitosa
trepidan por la inhóspita pendiente
y arrasan la campiña que reposa.
A su paso febril vibra la tierra
y el hombre suele huir despavorido.
El ganado se pierde por la sierra
o corre por el prado enloquecido.
Luego paz y fulgor lo cubren todo.
El despegue terrino se hace lodo
con el agua que llega escurridiza.
De nuevo resplandece exuberancia
y vuelven la alegría y la abundancia
y la estéril región se fertiliza.
II
Provistos de sus burros y sus trastos
Los labriegos esperan la vendimia.
A juzgar por los cientos de canastos
la cosecha promete ser eximia.
Parece que la tierra castigada
redime la hecatombe con su trigo,
puesto que antes estuvo desolada
y se viste de flor tras el castigo.
Se sabe que los sismos del planeta
afloran a su faz por una grieta
producto de atmosféricos reveses…
Pero el mundo subsiste y tiene techo:
lA pesar del temblor que lo ha deshecho
es mas prodigo el suelo dando mieses!
Glosa por un soneto de la poeta Marisol
de la Caridad García, de Tamarindo, Cuba
SONETOS DE FE
Marisol es de allá, de Tamarindo,
pueblo con nombre y con olor a fruta
que lo alcanza, cualquiera, por la ruta
que Dios le hizo en el paisaje lindo.
De torpe sueño y vanidad prescindo;
lo que tuvo el pasado no me inmuta,
porque yo sé que el corazón disfruta
cuando ante el alma de su voz me rindo.
Me encontré a Marisol una mañana
de un junio no reciente: por cubana
me recibió feliz; agradecida…
Lo más hermoso de la vida es eso:
de nada vale el temporal regreso
si te quitan lo bello de la vida.
II
Si te sientes morir a cada instante,
y notas que tu espíritu flaquea
dale dosis de alientos a la idea
y revive la vida agonizante.
Lo pasado pasó, queda delante
de nosotros, un cielo que flamea,
hay un futuro que relampaguea
y una estrella fugaz pero constante.
Si el horror te persigue y te tortura
derrama tu pasión y tu ternura
que con ello se alivia el sufrimiento.
Y aunque todo te falle en la intención
no dejes que fenezca tu ilusión:
sobrevive en lo digno del intento.
III
Hemos llegado al existir sin nada
y después el Señor nos lo da todo:
nos da el agua sin lodo y la del lodo;
del río hondo y la sutil cañada.
Nos presta vida ruda y vida holgada
para que analicemos de ese modo,
si vamos a la vuelta de un recodo,
dónde vive la fiera agazapada.
Mientras más alcanzamos, más queremos
y nos desorbitamos en extremos
que llegan a una forma desmedida.
Mas si naciste sin comida y paz
¿por qué sientes un miedo pertinaz
si te quitan la paz y la comida?
IV
Ama la vida material, la gente…
porque no sabe que el materialismo
le conduce a la orilla del abismo
donde sucumbe irremediablemente.
Rechaza la humildad; el subconsciente
se le nubla de nieblas de egoísmo.
Para vivir a bien con uno mismo
la bondad debe ser omnipresente.
Toma lo material como una prenda
que te da bienestar, no de prebenda
ni para construirte un monumento,
aunque llegues a ser dueño del mundo,
por que el amor es algo más profundo…
no le restes grandeza al sentimiento.
V
La libertad del mundo actual peligra,
dondequiera se opaca su ejercicio.
De una parte se queda el beneficio
pero otra parte de su tierra emigra.
El hombre libre con la luz transmigra
huyéndole al injusto sacrificio,
y espera en la distancia por el juicio
contra aquel que lo acosa y lo denigra.
En pasiva actitud pasa los años
cuando las nieves de los desengaños
lo cubren en un mundo de aislamiento.
Rebélate y reclama tu igualdad
pues tendrás que morir sin libertad
si te quitan lo libre del aliento.
VI
Donde la libertad e s de unos cuantos
absoluto y sagrado patrimonio,
mandan a los más pobres al demonio
y envuelven en sus dogmas a otros tantos.
De sombras y penurias y quebrantos
dan las muertes y abusos, testimonio,
y queda sin castigo el matrimonio
que celebran heréticos y santos.
La justicia en las manos de unos pocos
solo aumenta el rebaño de los locos
con una humanidad más dividida.
No gozará de amor el mundo entero
hasta que no mantenga en su alto fuero,
la verdad, la justicia compartida.
VII
Como hiciera Jesús con sus verdugos
después de la primera bofetada,
vira tu rostro y deja tu mirada
que se asombre de látigos y yugos.
Si te niegan los fiambres y los jugos
de manera constante y racionada,
conforme los recoge la manada
recoge, sin protesta, los mendrugos
que te ofrece quien lleva el rifle al hombro.
No sufras ni protestes; ni un asombro
debe, en tus labios, encontrar salida.
Y aunque sientas arder tu vida entera
en tu angustia más dura y lastimera
haz un verso de amor por cada herida,
VIII
Repartir de lo mucho que nos sobra
no tiene gracia a mi entender; yo creo
que si dar es lo noble del deseo
aun sin que nos sobre, dar es obra
que el filántropo cumple. La zozobra
se adueña de la idea del ateo:
cuando da, su tamaño es de pigmeo
¡y parece un gigante cuando cobra!
En amor y en la mesa, parte el pan
lejos y libre del mezquino afán
de esperar recompensa en el momento.
Comparte, lo que puedas, que es hermoso.
Cuando todo se agote: sé copioso
y reparte bondad como alimento.
IX
¡Cuántos seres nos quitan los bribones
que hacen las guerras y comercializan!
Constructores de bombas que idealizan
con rezos de ternura sus acciones.
Criminales de todas las regiones
que en las altas esferas socializan,
que sin ser religiosos simpatizan
con ciertas respetables religiones.
Luego de bombardear tiemblan de miedo
y piensan que si dicen cualquier credo
ya se libran del crimen y el pecado.
¿No pondrías tu credo en otras creencias
que marchen a la par de ocultas ciencias
si te quitan los seres que has amado?
X
Hay veces que nos quitan hasta el aire
y en el agua nos ponen aditivos,
para que no sintamos los motivos
que nos crece en el íntimo donaire.
Y con la anatomía de un desaire
nos infligen conceptos punitivos
que aunque tengan efectos negativos
son efectos que ocurren al desgaire.
Si te quitan de todo lo que tienes
una mínima parte, te sostienes
con la parte que guardas todavía.
Pero nunca podrás vivir contento
donde nace la luz y su elemento
si te quitan la fuerza y la alegría.
XI
Hay veces que es mejor llorar a mares
en plena soledad y en sitio oculto,
que sufrir el sarcasmo del tumulto
que quiere dar alivio a tus pesares
pero vegeta tras lejanos mares
donde reinan el vago y el estulto.
Un dolor vivirá siempre insepulto
por encima de sombras y avatares.
Pero si una tristeza te sepulta
para toda la vida en esa oculta
covacha que el amor no ha transitado,
no olvides tus recuerdos más hermosos
ni los sitios del alma, misteriosos,
esconde algún recuerdo, el más preciado
XII
El  átomo y la brisa no se ven:
son algo de tan fina transparencia
que no exponen la esencia por su esencia
sino que surgen por la voz del bien.
De la misma manera Dios también
se hace un eco a través de la conciencia,
y aunque no se le palpe su presencia
rige en todos los predios del Edén.
Decir que Dios no está, que Dios existe,
porque nunca lo has visto ni lo oíste,
me parece liviano. Siempre insisto
que regreses a ti y a tu reencuentro,
y en la parroquia de tu más adentro
ama a Dios aunque nunca lo hayas visto.
XIII
Detrás de un sabio pobre otro más pobre
va recogiendo míseros rastrojos
y descienden, voraces, de sus ojos
lágrimas de la pena más salobre.
Va descalzo y raído; vaga sobre
pedregales floridos en abrojos
y tinieblas; no tienen sus despojos
si los quiere vender, valor de cobre.
Sin embargo el mendigo substituye
la sombra por la estrella porque intuye
que un día va seguido de otro día.
Si contemplas la vida en derredor
habrá muchos que cargan más horror,
y verás que al horror de una agonía.
XIV
Siempre acude una mano misteriosa
que alienta al cojo, le da luz al ciego,
y cubre con un manto de sosiego
la paz espiritual donde reposa.
Detiene la tormenta que lo acosa,
obedece el turbión al sacro ruego,
y una lámpara azul de claro fuego
resplandece en un asta luminosa.
Es que Dios está aquí: sólo se ve
a través de los ojos de la fe
–la virtud que no tiene el anticristo–.
No pretendas buscar la salvación
de tu ser en un mar de confusión…
sólo puede salvarte la fe en Cristo.
Octubre 2000
CUANDO PARTA
Ya no me iré a la tumba con la pena
de no haber regresado al patrio suelo
¡Ya me pueden cubrir en hosco velo
los cementerios de la orilla ajena!
Cuando alcance la paz ultraterrena
ya la historia será sólo un desvelo,
pero yo gozaré llevando el cielo
del terruño adorado, en cada vena.
Qué en la ida también abrazo el duelo
de la gente que hoy llora sin pañuelo,
mientras sufre, del tiempo, la condena,
¡poco importa! Ya tengo blanco el pelo.
Cumplí con mi deber y con mi anhelo.
¡Lo que viene después es sólo arena!
EL POZO DE LA VIDA
Ya el pozo de la vida se me agota:
y su piso de rocas, mustio seco,
asemeja la forma de un gran hueco
donde toda existencia quedó rota.
La lluvia que lo ungiera gota a gota,
se esfumó con su nube, fleco a fleco.
Por su oscuro costado rueda el eco
de una voz que se pierde, por remota.
Del brocal hecho boca lacia y seca
se desgrana la angustia de una mueca
parecida al erial donde me escondo..
.
Y al mirar hacia el lecho de granito
se rompen con la piedra de mi grito
los ardientes cristales de su fondo.
REMEDIO PARA VOLVER  A LA HABANA
I
Para ir a La Habana no es preciso
nada más que unos pasos y unos pesos:
los pasos son bien simples: sólo ésos
de crearse en la mente el compromiso.
Hay que olvidar el vanidoso viso;
no temer ni a leones ni a sabuesos;
no soñar con patrióticos excesos
ni poner a la patria por el piso.
Recorrer el camino hacia La Habana
se logra de la noche a la mañana.
El triunfo no está lejos del fracaso
ni lo lejos distante de lo cerca…
La distancia es un puerto que se acerca
desde el punto que des el primer paso
II
Yo te juro que el viaje está logrado
si lo tomas en serio y con más prisa;
sólo tienes que armarte de una visa
teniendo el pasaporte actualizado.
En un mes estarás en el Vedado,
o tal vez puedas ir hasta Artemisa,
darte un largo paseo por la Lisa
y volver por los mármoles del Prado.
¿No podría un erial vestir de huerto?
¿No pudiera en el áspero desierto,
tener un río la nación cubana?
Señalemos la fecha para el viaje,
¡desde ya nos espera aquel paisaje
romántico del cielo de La Habana!
Junio de 2000
JOSÉ MARTÍ
    En el 145 aniversario de su nacimiento
El mundo te habrá visto de soslayo,
pero tú proseguiste el derrotero,
que te trazara la visión de enero
para prender, de la justicia, el rayo.
Ni cárcel, ni cadena , ni desmayo
te aminoran el ímpetu guerrero.
Tu mirada brilló como un lucero
la tarde aquella del glorioso mayo.
Las alas y las crines de tu equino
volaron por encima de El Turquino,
–monumento que nadie te derriba–.
Y al reflejarse tu figura ecuestre
sobre las aguas del Contramaestre,
la corriente corrió montaña arriba.
II
Ser que ascendía en la visión de un ala.
Trazó la ruta del destino patrio.
Virtuoso sin igual de la palabra,
le dio su sueño un horizonte amplio.
Colocó la bandera sobre el asta
y salió a combatir sombra y escarnio.
En vez del vino de extranjera savia
gustó su vino aunque le fuera agrio.
No temió ni al dolor ni al sacrificio,
y fue la Patria lo primero siempre.
¡Así la historia lo conoce, digno!
Porque aquel hombre de mirada simple,
usó la piedra de su verbo fuerte
para el cimiento de una Cuba libre.
LA  MARIPOSA
(Flor nacional de Cuba(
Por tener inquietud de mariposa,
esta flor nacional del patrio suelo,
en la tarde soleada tiende el vuelo
y en una estrella tropical se posa.
Cierta elegancia femenil la endiosa
y es envidia del lirio.  Por modelo
la azucena la imita con recelo
y se desvela en el rosal la rosa.
De su nívea textura siente celo
la fuente cuando bulle rumorosa
y toda la campiña es un desvelo
de celeste belleza… Primorosa
fulge la luz que le regala el cielo
a la flor nacional: ¡La Mariposa!
EL TOCORORO
(Pájaro nacional de Cuba)
Símbolo de la patria. Venerado
desde los tiempos de la noble gesta,
cuando la sangre, con viril protesta,
tiñó los campos. El apostolado
curtió la vida del mambí abnegado
y fue su suelo una solemne fiesta.
Y entonces una joya como esta
disfrutó de su gloria y su legado.
Su plumaje brillaba con un brillo
de color de lucero. Como anillo
lijado al temple magistral del oro…
y en verde, rojo, y en azul y gualda
volaba con sus plumas de esmeralda
por los montes de Cuba, el tocororo.
LA PALMA REAL CUBANA
(árbol nacional de Cuba)
Yo conozco los pinos y los robles
que he visto prosperar de polo a polo.
¡Los árboles!: No olvido ni uno solo:
comprendo que los árboles son nobles.
Pero en Cuba, mi patria, un árbol crece
que se empina y que casi toca el cielo:
es la palma, la real, que tiene un vuelo
que a su vez extasía y estremece.
Se levanta orgullosa en la llanura,
y tal es su simbólica figura
que la llaman el árbol nacional.
Además de cobija da palmiche…
Soy feliz cuando cubren mi trapiche
yaguas y pencas de la palma real.
EL AVISPERO
Cuentan que un día decidió un sitiero
recorrer su heredad de punta a cabo,
y en la copa florida de un guayabo
descubrió, sorprendido, un avispero.
El enjambre, agresivo, salió fiero,
como tigre que ataca. Como rabo
de nube tormentosa. O como nabo
que se pasó de hora en el caldero…
El sitiero roció un perfume fuerte
y el furioso avispero fue a la muerte
como si fuese volandera chispa.
Ya no hay panales ni agresividad,
y dicen que en aquella vecindad
¡no se vislumbra ni una sola avispa!
LA CUEVA
Es de piedra su piso como el techo
y las paredes. Seriedad de roca
tiene su cara que el temor provoca
cuando yace callada en turbio lecho.
Sobre su techo nace verde helecho,
que su tapia sin mármoles disloca,
y el cacto que se eriza cuando evoca
la fértil mansedumbre del barbecho.
De piedra son sus rasgos y de piedra
sus perfiles oscuros que con hiedra
la entrada a su recinto desfigura…
Por la espesa agonía de su calma
se pudiera decir que toda su alma
se formó de insensible grava dura.
LA PIEDRA
Ha tiempo, cuando yo viví sin tino,
y vagaba entre el viento y el chubasco,
junto a un monte de zarza y de peñasco,
me encontré con la roca del camino.
Comprendí los dolores de mi equino
por la sangre en la llaga de su casco
y entendí que la ruta hacia Damasco
fue la ruta normal del peregrino.
El hombre, con las piedras de la vida
cementa su camino hacia la gloria
¡o tapia de su tumba la salida…!
A veces con la piedra tira y medra.
¡Qué la piedra es principio de la historia
y una vida sucumbe ante una piedra!
ESA PUERTA
Cuando encuentres la ruta consumida
y la puerta hacia el bien esté cerrada
vuelve tranquilo a la primera entrada
por donde entraste a conocer la vida.
La puerta que te dio la bienvenida
nunca cierra su marco ni es tapiada
por el polvo feroz, ni condenada
todo el tiempo a negarte la salida.
Quizá la ruta se torno extraviada
con alguna intención desconocida.
Pero el Todo, que vino de la Nada,
puede hacer una puerta de una herida.
¡Busca esa puerta siempre iluminada
por donde entraste a conocer la vida!
VALPARAÍSO
Ciudad de piedra y de fulgor celeste
que deslumbra la vista del viajero;
perla engarzada en cuarzos del Oeste,
joya caída de un azul lucero.
Eres almohada para que recueste,
la poesía, su candor cimero.
Atalaya del arte viva en este
instante de buscar un sol postrero.
Pasar por ti sin desear quedarse
es lo mismo que amar para no darse
con plenitud de amor, a quien nos quiso…
Ciudad romántica y acogedora.
¡Soñé con descubrir mi nueva aurora
y al fin la descubrí en Valparaíso!
ESTAMPA DE MONTE ADENTRO.
I
Por la orilla escarpada de verde-oscuros cerros,
a cien leguas terrestres de pueblerinas voces
y entre el ruido heridor de relinchos y coces,
van ladrando jadeantes enloquecidos perros.
Siguen ecos confusos de lejanos cencerros,
de rebaños que cruzan las estepas precoces,
huyendo de monteros con látigos atroces
que rastrean audaces azorados becerros.
Cuando al fin los monteros, con ayuda canina,
recogen la manada, los cuartones de alambre
mugen ante los vahos de la oleada vacuna.
Llega la noche al llano. Con su luz mortecina
se ve una choza pobre comida por el hambre
y en su techo de paja cae a chorros la luna.
II
Sobre mullida cama de guijarro y floresta,
donde sólo la calma la quiebran junto al trillo
la monótonos cantos de un barítono grillo…
bostezada de luces, la noche se recuesta.
Cesan esos bullicios de la mundana fiesta
de la fauna y la flora; cesan música y brillo.
Distante canta un gallo. Como hiriente cuchillo
corta en tiras la noche. Cuando su larga siesta
termina en los primeros rayos del nuevo día,
otra vez sobre piedras se agarran las raíces,
y muestra su pesada casucha el caracol.
La historia se repite: la choza gris vacía
con igual pesadumbre de viejas cicatrices
mientras sobre su techo cae a chorros el sol.
CEREMONIAL
Sigue el hombre creyendo los falsos testimonios
que otros hombres iguales escribieron antaño,
de un forma tan fina, que a través del engaño
se forjaron romances de eternos matrimonios.
Se llenaron las arcas de faustos patrimonios;
alcanzaron los templos gigantescos tamaños.
En medio del tumulto de amigos y de extraños
mezclaron a los dioses con santos y demonios.
Descubrieron el oro las manos enlodadas
de mineros con alma también de lodo impune,
y el oro –ya enlodado– perdió cabales brillos.
La gente se fecunda de ideas mal pensadas
y en los mismos conceptos casi siempre reúne
los humanos en castas para hacerlos caudillos.
ESPACIAL
Después de galopar las campiñas hirsutas
con acento de fuego sobre ardidos peñascos,
para estrenar distante sus charolados cascos,
mis corceles galopan las más lejanas rutas.
Desde aquellas regiones parecen diminutas
las montañas llovidas de ligeros chubascos,
y lucen las ciudades minúsculas damascos
perdidas entre nieblas de celestes virutas.
Se aligeran los trotes; las crines se alborotan;
con idénticas voces se yerguen y relinchan
y de polvo de estrellas percuden los caminos.
Se diría que mueven al mundo cuando trotan:
rebelados corcovos las bestias desencinchan
y son como un radiante trotar de remolinos.
LOS AEROPUERTOS
(Vistos desde distintos puntos anímico
I
Los aeropuertos siempre serán perturbadores
más de una vez he visto decenas de viajeros,
infundados tal vez, pero en verdad sinceros.
expresar en sus caras los profundos temores,
Registros de maletas; entre los pormenores
que a cargo de corteses y adustos maleteros
no logran aquietar los rostros más austeros
ni aunque mil azafatas se gasten en primores.
Es hora de abordar; la movida más tensa,
parece que la sangre de pronto se condensa
en las rígidas venas. Inicia el raudo ascenso
y rielar sobre mares, nubes, valles y montes
se descubren mil nuevos paisajes y horizontes,
que sobrecoge a todos de nerviosismo intenso.
II
Los aeropuertos siempre serán acogedores:
más de una vez he visto decenas de viajeros,
que momentos felices tras mundos venideros.
se les ven reflejados en el rostro, en colores.
Registros de maletas: como otros pormenores
a cargo de impacientes y astutos maleteros
aquietan con halagos los rostros placenteros
junto a cien azafatas que cumplen sus labores,
Es hora de abordaje, partir nos recompensa,
siente el alma alegría, la alegría es inmensa,
que parece una gloria la inquietud del ascenso.
Y es rielar sobre mares, nubes, valles y montes
un mundo de mil nuevos paisajes y horizontes,
que a todos sobrecoge del placer más inmenso.
Miami, mayo de 2006
PURIFICACIÓN
Al volcán que vomita sus lavas en la cumbre
y por valles floridos su ardiente río encausa,
no debe recordarse por el horror que causa
sino por la belleza que produce su lumbre.
Es verdad que consume la terrena costumbre,
pero después que cesa la voraz tropopausa,
al fin vuelve la pausa y al llegar esa pausa
queda el terreno libre de toda podredumbre.
Si la gente mundana que vive en este mundo
sufriera en sus entrañas los físicos volcanes,
pudiera renovarse de esos males que sufre.
Mas el mal que padece, se sabe tan profundo
que quizás es preciso soltar todos los canes,
del cielo, y atojarlos a cien ríos de azufre.
REBELIÓN
En toda la extensión de la América hispana
–América del Sur, Caribe, Golfo y Centro–
ya son cita segura cuyo histórico encuentro
se reviste de urgencia: su salvación humana.
San Martín y Bolívar ya tañen la campana
como un sol inmortal en el justo epicentro,
que habrá de resolver el triste desencuentro
de más de cinco siglos sin luz y sin mañana.
La hueste de la hispánica dolida estirpe late
como volcán hirviente. Las entrañas terrenas
han de salir quemando “como lengua de lava”,
para azuzar la lucha del más digno combate
y quebrar para siempre las malditas cadenas
de una tierra que sufre cinco siglos esclava.
PERSPECTIVA
Vivo oteando el futuro con los ojos absortos,
voy en busca de ocultos horizontes lejanos,
desde un punto de ciertos y fijos meridianos
capaces de encontrar los más extraños ortos,
donde lunas y soles padecen sus abortos
en los amaneceres de huracanes tempranos,
en que tras la tiniebla no vemos los arcanos
y los días se vuelven miserables y cortos.
De la brújula ausente recabo luz y rumbo:
me hace falta saber dónde perdí la huella,
dónde varó mi barco sin bahía ni puerto.
El tiempo se despeña por el alto derrumbo
como quien sin timón en la roca se estrella
y el ancho mar se vuelve lejanía y desierto.
Yo quiero cuando me muera
sin patria pero sin amo.
José Martí
SIN NADA
Después de proveerse con otros militares
de las armas mejores fabricadas en Prusia,
un soldado América se fue a pelear a Rusia
del lado de los ricos; al mando de los zares.
Perdió la guerra inútil en los hielos polares,
cerca de la Siberia, por su falta de astucia;
al volver a su predio con su avitualla sucia
lavó sus uniformes con aguas de pesares.
Regresaba más viejo, más herido, más triste,
su casa había perdido; sus hijos, su mujer;
su patria ya no era la misma que él dejara.
¡Volver tras ese tiempo donde ya nada existe
no marca un fin seguro, pues es triste volver,
y volver a la estepa que ya ni Dios ampara!
MIEL DE BIEN
Tu cuerpo es un ardiente trapiche donde muelo
las cañas más sublimes de mis tierras mulatas
los azúcares brotan de tus labios en gratas
eclosiones de mieles oliendo a caramelo.
La cosecha ha crecido debajo de tu pelo
donde soles y lunas le cantan serenatas
y más tarde se vuelven fecundas cataratas
de olores embriagantes para dulce desvelo.
Qué cañas más sublimes esas cañas molidas
que llenan abundantes la canal de tus senos
inundando mi boca que ha esperado sedienta.
Estas mieles de ahora curan viejas heridas
antídotos urgentes contra muchos venenos
de los viejos rezagos de una edad cenicienta.
HURACÁN DE AGOSTO
En un redondo transitar violento,
distante, por el Este, se movía.
Como un monstruo diabólico rugía
bajo el toldo del cielo amarillento.
Atareado de sombra, de agua y viento,
su vórtice la Tierra estremecía.
Por rutas del Atlántico venía
sobre el ancho de agosto, turbulento.
A media noche su terrible aldaba
despertó la ciudad que dormitaba:
los árboles, las casas, los caminos,
y muchas vidas, que, sin techo y pan,
comienzan a creer que este huracán
comandaba un millón de remolinos.
HURACÁN DE OTRO AGOSTO
Katrina vino con maldad felina:
nos la vendieron como niña boba
y resulta que fue mucho más loba
que la loba del monte de la espina.
Nos distrajo con gracia femenina:
con sayuela de bruja y con escoba
barrio barrios por mil… ¡Casi joroba
la Ruta de Coral… esta Katrina!
A cambio de la luz nos dejó el agua
y ahora Miami parece una piragua
mecida por la fuerza de un tsunami.
Un ciclón: uno más de nuestra serie
que deja sin piedad y a la intemperie
¡las tórridas palmeras de este Miami!
Coral Way, calle de Miami
25 de agosto de 2005
HURACÁN DE UN TERCER AGOSTO
Otro huracán de agosto y van tres huracanes
que llegan en agosto a invadir estas costas.
Este nuevo huracán por las rutas angostas
del Caribe ya viene seguido de sus canes.
Un huracán asusta pues como los volcanes
cuando pasa destruye tortugas y langostas
y las palmas erectas defendiendo sus postas
padecen de la furia los terribles desmanes.
Si Ernesto al fin llegara y llega en otro agosto
perderán nuestras costas el verdor y la arena.
Veremos muchas casas nuevamente sin techo.
Se llevarán los vientos el perfume y el mosto;
nos dejará clavados con espadas de pena,
gozando las heridas que nos deje en el pecho.
Agosto 27, 2006
II
Este huracán de agosto que al parecer vendría
con la hondura siniestra del inmenso Caribe,
fue gota de agua y viento que disolvió mi aljibe
––mi aljibe tiene el ancho que tiene una bahía––.
Mientras al pobre Ernesto se le descomponía
el vórtice y la fuerza por un mortal declive,
a su abismo rodaba…Ya Ernesto sólo vive
con otros pobres muertos en la cuenca vacía.
Igual que este huracán no vamos a ver otro
huracán desbocado de terrestre locura,
ni que muerda las olas o devore el paisaje.
Ya el potro refrenado ni siquiera es un potro
que le niegue al montero subir a su montura…
¡Así termina Ernesto sin gloria ni coraje!
Agosto 30,06
EL CICLÓN
Con una fuerza de ciclópea escoba
barre los pisos de la faz del Orbe.
A su paso no hay cumbre que le estorbe;
mueve a su antojo la terrestre alcoba.
El cedro milenario se joroba;
montes y valles y plantíos sorbe;
espacio, tiempo y claridad absorbe;
derriba la palmera y la caoba.
Arrasa con las torres y los templos,
se ensaña con los pobres caseríos,
y, para terminar con sus ejemplos,
(os deformes cadáveres oculta
en las turbias corrientes de los ríos,
y en las fosas marinas los sepulta.
NO HAY PAZ POSIBLE
Sigue la humanidad en guerras intestinas
complicando del mundo toda posible paz…
Es que el ente desea bajo negro antifaz
en lugar de las rosas colocar las espinas.
Así, cuando reparte las esencias divinas
que despiden las rosas de su huerto feraz
tiene el filo del cardo que punzante y voraz
hiere la contextura de las vetas más finas.
Al vibrar de las notas del concierto mundano
danzan con ritmo igual gentuza y burguesía:
nada detiene el ritmo cuando canta el alcohol.
Por eso ese plomizo fulgor del meridiano
igual sirve a los brutos que a la sabiduría…
Todavía la insania no se ha robado el Sol.
INALÁ MBRICA
Extraño tu palabra si no llega
por el hilo invisible del correo;
lejana como estrella azul te veo;
la luna de tu cielo casi ciega.
¡Como la luz de tu palabra riega
mi jardín agostado de ajetreo!
Me crece el corazón por el deseo
del agua que la vida ya me niega.
No me niegues tu río ni tu fuente
ni te vuelvas un valle indiferente…
Mis pájaros se mueren sin nidales.
Permite que los ricos surtidores
que te llenan de lirios y rumores
fertilicen de nuevo mis eriales.
PRESUMIR A COSTA AJENA…
La luna, presuntuosa damisela nocturna,
con su traje de nubes y su lujo de plata,
sale a dar su paseo de rutina escarlata
sobre nuestro planeta de cara taciturna.
Disipa la pesada tiniebla que embadurna
de tiznes ancestrales el rostro que retrata,
y repite en la misma tristona caminata
la misma trayectoria. La potencia diuturna
del sol es la que nutre, lo que aviva y sujeta
a la luna orgullosa. Pero en nada se inquieta,
y se atreve a decirle ––con injusta ironía,
al sol, que ni siquiera presume de fantoche––:
que al verlo tan enorme nunca sale de noche.
¡Siendo el Sol el autor de la noche y el día!
TODO TIEMPO PASADO PARECE MEJOR.
Llorar sobre la tierra del pasado ya extinto,
es hacer de las lágrimas infinitos eriales,
es lo mismo que darle candela a los trigales
o perderse en el monte llamado “laberinto”.
Lo de ayer ya pasó; lo de ayer fue distinto.
Volver a las casuchas de viejos arrabales
a vivir como viven las naciones tribales,
es forjar un futuro lóbrego sobre un plinto.
Con esos “lloriqueos” vivimos los cubanos,
pensando en un regreso que no es posible ya:
sin primos y sin tíos, sin padres sin hermanos.
Todo lo que fue nuestro lo tenemos acá;
los hijos y los nietos son norteamericanos
¡los cubanos legítimos se quedaron allá!
ABRUMAMIENTO
Buscar la enemistad del auditorio humano
es hazaña de locos o de cortos de idea;
allí donde la vista del mundo se recrea
los límites del hombre no abarcan lo lejano.
Pareciera locura secar al gran océano
o querer convertirlo, por antojo, en batea.
El mar, que sube y baja por arte de marea,
nunca podría nadie desaguar con su mano.
Así, la muchedumbre ––llamada mayoría––
es la mar sin orilla: mar de gente que abarca
la redonda mirada de horizonte a bahía.
Al fijar ese término, que los “límites” marca,
es el mar infinito quien nos abre esa vía,
limitada, que mueve nuestra efímera barca.
AL QUIJOTE Y SANCHO PANZA
(Homenaje a 400 años de su nacimiento)
De La Mancha en el suelo castellano
se hallaban el Quijote y su Escudero,
Sancho Panza. Un Rocinante ibero
desordenaba la extensión del llano.
Relampagueante de fulgor la mano
diestra del «ingenioso caballero»
bajo el fuerte dominio del acero
y la plomiza luz del meridiano.
Las espadas hirieron los gigantes
de hierro; cabriolaron los equinos
-imaginarias bestias de Cervantes-.
Tiñó el fuego del sable el arrebol,
y exánimes —caballos y molinos­
chorrearon por la herida sangre y sol.
PERIPECIAS DE UN VIAJE
Seis horas en el vientre de una nave,
mientras aguardo levantar el vuelo,
además de un terrible desconsuelo,
me llenó de temor profundo, grave.
Iba a ser este vuelo breve, suave,
pero entonces nublose todo el cielo
y eso fue como estar metido en hielo
o hallarse en el estómago de un ave.
Tras esas horas de esperar paciente
se agotan la paciencia y lo prudente…
Mas cuando todo pareció perdido,
vi que por el pasillo, dulce y grata,
venía a socorrerme una azafata
con su rostro de arcángel sonreído.
SEIS DEL MES SEIS DEL AÑO SEIS
Este seis del mes seis del año seis
os procuro el mejor de los regalos:
que os liberéis de los trajines malos
que en las noches viciadas vos tenéis.
A los supersticiosos vos no deis
cabida ni en el alma ni en los halos
de la casa del Ser. ¡A piedra y palos
echadlos del lugar si vos los veis!
Ninguna mente que se intranquilice
con lo que el vulgo trasnochado dice
puede tener, al fin, una paz propia.
Vosotros que gozáis en esta farsa
bailadores seréis en la comparsa
de una copia copiada de otra copia.
06/ 06/ 06
MERCEDES MATAMOROS
(La Safo cubana)
La musa del más bello consonante,
para darse en románticos apegos;
en la blanca ribera de Cienfuegos
la vistieron con galas de diamante.
Se nutrió de la esencia que distante
venía sobre barcas de altos fuegos;
conforme Safo erotizó a los griegos,
Cuba la vuelve su más fiel amante.
De su erótico verbo hace derroche;
los desnudos encantos de la noche
gozan de Eros en la ardiente llama.
Junto al verde cubano y el turquesa
de aquel mar caribeño a Safo besa,
y Cuba, como Lesbos, le dio fama.
Miami, mayo de 2008
ROMANCE ENTRE PATOS          (Poemario)
EN  EL  PATIO FLORIDANO
DE ANA Y FRANK
BAJO EL TECHO DE LA TARDE
Junto a un lago sereno, cristalino, profundo,
un pato y una pata de un patio muy florido,
buscaban afanosos dónde formar un nido
distante del bullicio perturbador del mundo,
Vino el pato primero y casi  en un segundo
consiguió dónde hacer el hogar preferido;
después vino la pata y dio su buen sentido;
fijando el dulce nido bajo el sol rubicundo.
El viviente común no hubiera imaginado
que la plúmea familia pusiese allí su amado
nidal, y en siete días multiplicara en siete.
En aquel ornamento, como una chimenea,
la pareja de patos con orgullo procrea
y navega la tarde, sobre el lago, al garete
LA COSECHA
Aquí está  la vitrina que exhibe la cosecha
producto del amor, del tiempo, la constancia,
y los dueños del patio que con su tolerancia
han hecho ya posible completar esta endecha.
Si sigue este proyecto por la ruta derecha
vendrán días de vuelo, de brisa y de fragancia,
de patitos siguiendo junto al lago y la estancia
la que pudo haber sido blanco vil de una flecha.
Siempre hay almas que cuidan las cosas naturales
las que sobre el asfalto pueden crear un monte
y darle a sus riberas color de matorrales;
hacer que un gajo pueda serle nido a un sinsonte
que dan calor al nido; confort a sus nidales
y pintarle una rosa de sol al horizonte.
EN EL SÉPTIMO DÍA
En el séptimo día la séptima postura
terminó de poner la mamá, suavemente,
y dispuso su cuerpo con la sangre caliente
a dar vida a los huevos con su temperatura.
Tras las cuatro semanas de fija cobertura
unos plúmeos pichones brotarán de repente
como fruto sagrado de aquella diligente
pata-madre criadora de tal empolladura.
Hacia el día vigésimo octavo, esta pareja
ha de ver como cada patito rompe y deja
los estrechos estuches de aquellos cascarones.
Y después de haber sido por natura entrenados,
siguiendo con los hábitos de sus padres plumados,
por la orilla del lago volarán los pichones.
EL PROCESO
Cuatro cuartos de luna  que toma el empollado
atraviesa por riesgos que Natura ha previsto:
––Natura siempre tiene para ese riesgo, listo
el remedio preciso y además adecuado––
Ante el riesgo presente la “madre” ha preparado,
de su propio plumaje, lo que aquí ya hemos visto:
una manta que cubre los huevos…¡Hasta Cristo,
si lo viera, muriese de asombro inusitado!
Sucede que la madre de vez en cuando sale
a cumplir exigencias de la fisiología
y cuida no dejar a la intemperie hostil
aquello que va a ser su más preciada cría.
Sin mucha extravagancia para hacerlo se vale
del amor más sublime y el valor más sutil.
SIGUE EL PROCESO
Rodeada de esa manta de plumas, pensativa,
como si en el futuro pensara en el presente
aquí vemos la madre del futuro, silente
cual si del sacrificio fuera la estampa viva
¿Qué misterio profundo del arcano, motiva
que se aleje tranquila de la suave corriente
del lago donde puede nadar plácidamente
con el bando de amigos que fue su comitiva?
Solamente una madre se sacrifica tanto
solamente una madre soporta el sufrimiento
y no conoce un límite la pena de su llanto.
Aquí de cuerpo y alma con todo el ser sediento
va ganando la gloria del cariño más santo
y ella misma se erige su mejor monumento.
EL PARTO
Fueron largos los días, los días de la espera
pues fueron veintiocho los días que esperamos.
Fue la luna completa. Pero al fin aquí estamos
con los recién nacidos; es la familia entera.
¡Qué si valió esperar!, pues no de otra manera
mostrarían los rostros el placer que gozamos.
De ahora en adelante veremos qué inventamos
para que el entusiasmo que sentimos, no muera.
Hay que buscarles nombres a los siete patitos
sugiero lunes, martes, miércoles, jueves, viernes
y sábado y domingo… ¡Qué mejor que los días
de la semana en nombres para siete angelitos!
Y serán grandes patos los patitos en ciernes:
¡sin contarse los sueños y algunas fantasías!
PARIENDO
Dos de los nuevos críos murieron al nacer
no sé si por asfixia, si por algún infarto.
Sólo cinco de siete rebasaron el parto;
ya sábado y domingo han dejado de ser.
Al menos ya estos cinco se empiezan a mover
y pronto los veremos vagar por el reparto
en forma de bandada, mientras versos yo ensarto
bajo las suaves brisas del tibio atardecer.
He aquí la prueba viva con estos cascarones
donde incubó Natura cinco formas de vuelo
en un nido de piedra. ¡La cosa no fue fácil!
Ya el parto llega al fin y a saltar los pichones
se alistan con la madre  vigilante en el suelo,
todos con un plumaje de la hechura más grácil.
EL PRIMER  AVENTURERO
Como todo en la vida siempre el más atrevido
es el que se aventura y el terreno examina,
aquí el primer patito con cuidado camina
después de haber dejado la ternura del nido.
Tras este aventurero de pronto lo han seguido
los otros adornados de pluma diamantina
y hacia el lago de un agua serena y cristalina
a darse un chapuzón el quinteto ha corrido.
Unas horas de vida sólo cuentan los nuevos
personajes que habitan esta parte del mundo
y ya tienen más fuerza que un muchacho de trece
primaveras cumplidas… Atrás quedan los huevos
y la angustia del parto, pues segundo a segundo
ya cada uno de ellos con vida propia crece.
LA PRIMERA EXPERIECIA
Aquí juntos los cinco con su madre y maestra
comienzan a tomar lecciones que, aprendidas
conforme a la Natura, pudieran salvar vidas
en los casos más graves de sequía siniestra.
La madre profesora con esta noble muestra
sólo imparte  conductas por ella conocidas
y con estas virtudes con bondad repartidas
la gran sabiduría de su estirpe demuestra.
Ya con estas premisas la evolución se plasma
y es un hecho feliz para un nuevo escenario
en donde ha sucedido. Según dicen los dueños
(y lo dicen de un modo que al oído entusiasma)
la familia emplumada recorre el vecindario…
¡Y aunque no se sonrían ya se ven muy risueños!
Primer accésit “Premio Internacional de Poesía
Eugenio Florit”, 2007. Círculo de Cultura
Panamericano.
EROTISMO VEGETAL (Poemario)
PAPAYO
Papayos hembras-machos reflorecen
en los huertos fecundos del planeta;
el macho airoso en la heredad vegeta
donde sus flores las lloviznas mecen.
Tienen el polen que después ofrecen
a las hembras de al lado. Se completa
el coito vegetal cuando en la meta
las papayas, del tallo, airosas crecen.
Así es como este amor un dios realiza
cuando a la hembra el macho poliniza
sin lo cual no encintasen las papayas.
De este erotismo vegetal se inunda
la brisa entera con la que fecunda
la rica flora desde tiempos mayas.
EVOLUCIÓN VEGETAL
Las abejas trabajan en labores
de refinado y hacendoso estilo;
cruzan la flora de albahaca y tilo
y juntan mieles, sales y colores.
Regresan presurosas a las flores,
se posan sobre el rojo verticilo,
y en la herida sedienta del pistilo
depositan su esperma de sabores.
En las colonias de la orilla ajena,
son parte necesaria de la escena
aves, ardillas, grillos y lagartos…
De luces bellas la estación se pinta,
¡pues acaba de ser natura encinta
y Diana espera frutecidos partos!
XI
Esta tierra de inciensos tropicales;
esta tierra de sueños: la Hispaniola,
le bastó al almirante, por sí sola,
para tener las bendiciones reales.
Bartolomé Colón, con sus iguales,
exhibe de los triunfos la corola,
coronando la isla con la aureola
de todos los valores coloniales.
El férreo y triste Nicolás Ovando,
gobernó dicha Isla con nefando
pensamiento de gente sin virtud.
Destruyó los santísimos orígenes
al darles a los pobres aborígenes
el tratamiento de la esclavitud.
A ARÍSTIDES SOSA DE QUESADA
Cubano (1908-2000)
Nunca supo el Parnaso de más alas
ni el espacio dispuso de más cielos
que los que este poeta de altos vuelos
recorriera en sus místicas escalas.
Hombre justo y de bien y cuyas galas
dieron toques de gloria a sus anhelos.
Por su tierra afloraron sus desvelos
en las épocas buenas y en las malas.
Del sonoro vocablo usó los hilos,
Vivió tiempos salvajes y tranquilos.
Conquistó de la patria los laureles.
Mi corcel de patriota busca soles
que iluminen de nuevos arreboles
su jardín de radiantes canisteles,
Miami, 2000
EL LLANTO
Frente a la tumba donde yace el llanto
no con nostalgias de ilusión tropiezo,
si no que me arrodillo y canto un rezo…
¡Más bien le empino mi gozoso canto!
La paz del hombre ha padecido tanto
que a dudar de los místicos empiezo,
quebrando con martillos de bostezo
la mudez infernal del camposanto.
De ese llanto sin causa que a deshora
cierta parte infantil del mundo llora,
ni una pizca humedece el noble suelo.
Porque el llanto vertido sin decoro
nunca puede igualar el dulce lloro
de quien sufre de veras bajo el cielo
COLOQUIO
Estábamos tú y yo cerca del llanto,
de la noche divina bajo el peso.
Jamás me vi tan cerca del encanto
ni vi tan cerca, de tu boca el beso.
Llorar es mi costumbre si no canto.
Es como limpio el corazón de exceso
de pesares, de angustia y de quebranto.
¿Acaso tú también lloras por eso?
El coloquio ya estaba hecho un destello.
Me parecía demasiado bello,
demasiado hondo… Se acabó el coloquio
como cosa que acaba de repente,
pero tú estás sin marchitar, vigente
en mi eterno y vibrante soliloquio.
Ml DOLOR
Échame a mí la culpa, yo soy fuerte,
yo la puedo cargar, yo la resisto.
Acúsame si quieres de no verte,
de no verte sufrir como te he visto.
Acúsame de inerme; esa es mi suerte,
–una existencia donde yo no existo–.
He de llevar mi cruz hasta la muerte
y morir sin blasfemias, como Cristo.
Yo tengo mi dolor, dolor muy mío.
Es la irrealización de lo que ansío.
Ansia sublime que ha quedado trunca.
Así se gasta sin cesar mi vida,
en un perenne desangre por la herida
que no veré cicatrizada nunca.
DOS BANDERAS
Hoy icé la bandera americana,
con legítimo orgullo, en el alero
de mi vieja morada; el mundo entero
la admira por gloriosa y soberana.
Y mi heroica bandera, la cubana,
la puse a tremolar sobre el cantero
de mi eterna ilusión, porque no quiero
que muera sin mi beso allá en La Habana.
Esa estrella con franjas; ese hechizo,
un mañana que veo muy cercano
adornará en tu otra vez mi colgadizo.
Que el hecho de sentirme americano,
no ha mermado mi amor y no deshizo
el derecho a existir y a ser cubano.
NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA
Ya veo su pesar, amigo hermano,
pero por esa misma triste edad
de los tiempos, en una oscuridad
se agotaba mi pueblo… ¡mi cubano,
pueblo sin luz, y vino un ser de mano
bondadosa y de  ingente voluntad
poniendo en Cuba la electricidad,
dando a raudales su calor humano.
Cada cual agradece a su manera
la ayuda que recibe… Yo le diera,
la base del más alto monumento.
¿Entiende amigo-hermano, la razón
por qué este cauce de mi corazón
se vuelve un río de agradecimiento?
NAVIDAD 2012-
¿Nada más que una vez dicho milagro
ha sucedido entre cien mil milenios!?
Según versiones de preclaros genios
el mito de la historia acaba en magro.
Muchas horas yo a esto no consagro
porque desde los días primigenios
se inventaron leyendas y convenios
de espurias cuentas y contexto flagro.
Yo sólo he de aceptar la Santa Cita
después que este milagro se repita
y otro niño en la paja Dios encuentre.
Entretanto, ante el cielo y en el nombre
del Divino Hacedor, creo que el hombre
tuvo mucho que ver con aquel vientre.
DÍA DOCE, MES DOCE Y AÑO DOCE
Día doce, mes doce y año doce:
ya sabemos que un día como este
no se va a repetir bajo el celeste
territorio que el mundo reconoce.
¡Que cada cual a su manera goce
y luego pague lo que el goce cueste,
sin que nada el bolsillo le moleste
ni le pida prestado a quien conoce.
Hay unos gustos que resultan caros,
sobre todo si han sido gustos raros
que vamos a probar por vez primera.
Esta noche que digo, no es barata,
debes entrarle con bastante plata
para que goces una noche entera.
DESDE EVA
Desde el bíblico tiempo de Adán y Eva
alcanzó la serpiente un digno espacio
lo mismo entre las plumas de palacio
que entre rocas hirsutas de la cueva.
La serpiente sensual es la que lleva
insinuante ante Adán el seño lacio
y la grácil figura que en despacio
gesto, desnuda cada vez más nueva.
La serpiente se tiende junto a él
y le enciende y provoca el cascabel
en sus noches eróticas y ardientes.
Después de consumado el acto erótico
regresa con su atuendo más exótico
al nido donde incuban las serpientes
FAMILIA DE LAS AVES
Hubo día que fueron las serpientes,
como los pájaros, con bellas alas,
y anduvieron por todas las escalas
de las regiones  entre continentes.
Sobre lagos de fuego y lava ardientes
hicieron nidos entre hirsutas balas
y defendieron de unas fieras malas
sus pichones de cobras inocentes.
En la edad que brillaron los reptiles
eran cuerpos con almas muy sutiles,
compañeras de santos y de brujas,
que salían llameantes de las rocas
mostrando la negrura de sus bocas
y dientes afilados como agujas.
SERPIENTE CLOROFILA
Atado junto al  cuerpo lleva un haz
de aquietadas serpientes venenosas,
tan adorables en sus mismas cosas
que se confunden con la misma paz.
Hay veces que las suelta en el solaz
de su patio entre lirios y entre rosas
y allí conversan con las mariposas
que adornan de la tierra la gris faz.
Al verlas con la piel rosada o lila
o el verde o el azul… el clorofila
brillante de la tarde se nos pierde.
Las serpientes al sol que reverbera
ondeantes como mares sin ribera
hacen la tarde una culebra verde
SENSUAL
Toda la fuerza del amor se inflama
cuando en Eros intrépido se anuda
la serpiente del sexo y se desnuda
Afrodita en el blanco pentagrama.
Lo dulce del veneno que derrama
la serpiente del poro que más suda
hace que un dios universal acuda
y queme los inciensos de la cama.
La serpiente, muy rítmica y sensual
tanto en la carne como en lo ideal,
según leyendas de la prehistoria…
sostienen una estrecha relación
con los deseos de la excitación:
¡el efímero instante de la gloria!
SON OVÍPARAS
La serpiente procrea cual las aves
y de ovales estuches, los embriones,
salen las serpentinas. Los pichones
antaño fueron de plumillas suaves.
Tiempos de fratricidios, días graves
dieron a las serpientes, maldiciones,
y fuéronse a silbar en los panteones
exentas de sus plumas y sus naves.
¡Pero el huevo está ahí!: la suficiente
historia de que el ave y la serpiente
estuvieron ha siglos,  hermanadas
por la misma costumbre de alto vuelo.
Por eso ahora hay que pedirle al cielo
que deje a las serpientes, liberadas.
NIDO DE VÍBORAS QUE DIOS JUNTA
Cuando en “nido” se piensa, se figura
un remanso de paz dulce y sagrado,
donde todo es de idilio consumado
bajo la luz de la esperanza pura.
Pero hay nidos de víboras en dura
piedra que conduce a pozo helado,
donde queda el pudor petrificado
y la noche se vuelve una locura.
Las serpientes son nobles, pero juntas
para verles los cabos y las puntas
hay que buscar la punta por el cabo.
Una vez que separes cada pieza
por los ojos verás que la cabeza
en nada puede parecerse al rabo.
CHUPANDO EL PEZÓN
Hay la leyenda extraña del majá
–especie de serpiente del Caribe –
que fresca leche con placer recibe
del lechoso pezón de una mamá
si a su hijo en la noche el pecho da
quien recién ha parido y se lo exhibe.
A dormir con su hartura en el aljibe,
tras chuparle la leche, después va.
Leche y sangre se roba del pezón
lo cual provoca la desnutrición
del hijo que, famélico, se cría
¡sin saberlo la madre, que, inocente,
ha nutrido en su pecho una serpiente
en vez del hijo que nutrir debía!
DIABÓLICAS CULEBRAS
Tu nombre, por sí solo, es el modelo
de cúmulos de honor que da la gloria.
Quien ponga piedras en tu trayectoria
sólo entiende el camino a ras de suelo.
Donde la gloria de tu voz es vuelo
no llegan ni la infamia ni la escoria.
No es igual darle vueltas a la noria
que darle vueltas al color del cielo.
De sus cuevas de fango y egoísmo,
las voces del rencor y del cinismo
sacaron sus diabólicas serpientes…
Pero tú, que con águilas transitas,
¡las conviertes en mil estalactitas
y te sirven de hamacas relucientes!.
SERPIENTE PITÓN
La serpiente se asocia con el Diablo
pues alguna maldad el alma encierra
desde lo más indigno de esta tierra
hasta los más sublime de un establo.
Parece que el veneno del vocablo
ha descendido desde la alta sierra
y en negra celosía el alma cierra
tras cerrojos de espina y de venablo.
¿Por qué tanta desidia y tanto horror?
¿No fueron la serpiente y el amor
matrimonio casual desde el origen?
Aquí vemos en marco transparente
que el rostro virginal de la serpiente
nos refleja la cara de una virgen…
EVA REPETIDA
(Por el día del amor)
En el principio de la humanidad
una idea brotó de Adán por Eva;
en el fondo sombrío de la cueva
el amor incendió a la oscuridad.
Al paso de los tiempos –de la edad –
el amor crece a diario y se renueva;
desde ayer su virtud sutil nos lleva
hacia a esos mundos de felicidad.
Ha pasado en la vida más de un evo
y en Amor continúa un niño nuevo
(el alma del amor es siempre nueva).
Los mismos pedestales se le erigen
al grandioso misterio de su origen,
porque en cada mujer repunta Eva.
LA PALMA REAL
Como faro prendido en la llanura
–esplendente de so! y clorofila–
bajo el fuego del alba, su pupila
se dilata en el río que murmura.
Cuando llega la noche, la negrura
que el verde de los árboles trasquila,
cada penca es cual ojo que vigila
la distante región, desde su altura.
En el punto elevado de su antena,
descubre la borrasca que resuena
tras el denso barómetro de mayo…
Y resiste, inmutable, su veranda,
la furia que en el trópico desanda
e1 dueño de las nubes y del rayo,

Mi_Carta_Lírica_al día_Miami

Bohío cubano

B0HIO CUBANO

Director: Francisco Henríquez

DESNUDO FRENTE AL ÁNGEL

 

No era tiempo de asombros, de repente

tu mano se juntó a la mano mía,

y sin querer mi ocaso se vestía

de overoles de música en la frente.

De pronto el agua como si era puente,

de pronto el puente como si alegría,

y una guitarra tonta al mediodía

rasguñando las cuerdas del poniente.

Un pájaro tu risa. Tu manera

de tenderte a mi sombra y mi palmera

cuando a mi hielo tu fulgor vencía.

Tu recuerdo en la puerta del olvido

y este enjambre de sueños sin sentido

me desnudan la carne todavía.

Rodrigo Pesántez Rodas, Ecuador

“Premio José Vasconcelos”,  1996

EL LABRADOR

Despierta con el alba; se despierta

con el canto del gallo, cuando el viento

todavía es un ay del firmamento

tachonado de estrellas. En la incierta

mañana, casi bruna, pone alerta

el debe y el haber de su elemento:

su lucha, su trabajo, su contento,

su derrota quizá, y acaso cierta.

Pero la luz le pone a contracanto

un reflejo de amor desde su altura,

un vino desgarrado por su empeño.

Y el hombre, medio iluso y medio santo,

a corazón abierto, a sangre pura,

se embriaga en la esperanza de su sueño.

Nicolás del Hierro, España

EN UN TREN DEL RECUERDO

Estas calles heridas de palomas

con silencios más grandes que los gritos,

son oscuras nostalgias de granitos

desnudas por el tiempo y sus maromas.

Estas calles sin puntos y sin comas

ocultan caras de trenzados mitos

en los roncos diluvios infinitos

que nos ladran en todos los idiomas.

Y en la espera que el sol se me desborde

en estas calles donde el alma llueve,

de Serrat, voy fumando algún acorde

en los ojos cansados de esta nieve

donde suda la luz por cada borde

en un tren del recuerdo de las nueve.

Jesús Álvarez Pedraza, EUA-Cuba

HERMANO:

Démosle a este mensaje una mirada

los que creemos que valemos tanto,

los que miramos desde arriba el llanto

de una pobre niñez desamparada,

o de una adolescencia embarazada,

presa de soledad y desencanto,

cuando en verdad, en medio del quebranto

que hay en el mundo, no valemos nada…

No nos creamos grandes… muy diverso

será nuestro pensar cuando miremos

en dónde estamos en el universo…

En verdad, somos chicos, mas tenemos

amor y fe, que puso en estos versos

y en nuestras manos Dios, como dos remos,

¡para vencer los vientos más perversos!

Orlando Tijerino M., EU-Nicaragua

MAR

Bestia divina. Mi perfil herido

que a zarpazo en tu orilla se desata,

con su lengua salobre te rescata

de cadenas de espuma y de bramido.

Suelto mis barcos de papel y mido

tus exactos dominios de pirata,

a ver si el corazón se me dilata

o en tu testa lo dejas embestido.

Ah, dame tu demencia de lirismo,

oculta con tu voz en el abismo

rosado y musical de un caracol.

Y en tus horas de lánguidos cristales,

apágame en tu lecho de corales

y enciéndeme en la puesta de tu Sol.

Gonzalo Espinel Cedeño, Ecuador

De su libro  «Árbol con Alas»

DE LA SOLEDAD

Yo también te conozco, oscura dama

vestida de silencios y de olvido,

de pájaros lejanos, solo el nido,

el mutis de una lágrima en la cama.

El té por hacer, la voluble llama,

la puerta por abrir, el pan dormido,

el poema amarillento, enmudecido,

amor que es sólo sombras, no la flama.

Arde en la piel una canción de muerte,

la barca a la deriva a contrafuerte.

Te siento, soledad, acepto el reto

y mientras sueño el canto de los trigos,

con Cronos y la Parca por testigos

de tu espada me sangra este soneto.

Lorenzo Suarez Crespo, Cuba

De Sonetario Oral-Traumático y Lírico.

Frente de Afirmación Hispanista, 2013

 AMOROSA PRESENCIA

El cielo de la noche cayó sobre el jazmín

y fue más alto el muro siguiendo a las estrellas

Ebrio, trepé la escala del perfume

detrás de tus cabellos…

Más alto aún, al ritmo del deseo.

sólo entrevisto entre las varas verdes.

desafiante, el muro.

La ventana encendida

promete acaso tu mirada breve

tras los visillos, distraídamente…

Ebriedad suprema,

el jazmín va de ronda por tu calle.

Asciendo hasta tus ojos

por la cortina de luz

que atraviesa los cristales

en el instante mismo en que tus manos

cerraron las persianas.

Julio Pérez Tejera, Gran Canaria

De  su libro “Amorosa Presencia”

 

 

 

Origen: CARTA_LÍRICA_DESDE

Carilda_Oliver_Labra_y mucho más

 arilda foto agosto 2015CIMG2032 (5)Carilda_Oliver_Labra_y mucho mas 

“Premio Jose Vasconcelos” 2002

 

maria-jesus-lozano-caceres-esta-voragine-del-mar-que-soy

 LA CIEGA Y SUS ESPEJOS

Como no quiero descubrir la nada,
como me gusta el aire de esta escena,
ignoro si humedece o si resuena,
el corazón de tórtola cazada.

Como no admito golpe ni embajada
pues creo que la muerte nunca es buena,
la pobre que alimento casi cena
una tonta merienda, enamorada.

A veces conversando con el plomo:
arráncame ––le digo–– trapos viejos,
y volveré del vino este que tomo

en ceremonias con el no y el lejos;
terca en mi eternidad, porque soy como
la ciega que se mira en sus espejos.

Carilda Oliver Labra, Cuba
De su libro “Desaparece el Polvo”

 NICOLÁS DEL HIERRO*

Sobre los mares de la paz humana
navega tu conciencia a sotavento.
Corren olas de vida al son del viento…
y el sol dona su luz a la mañana.

A lo lejos repica una campana.
Un camino se abre en un momento.
Expande un ruiseñor trinos y aliento
al compás de tu lírica fontana.

El fulgor de tu verbo… al infinito
me Hermana, y en mi sangre queda escrito
el verso de tu huella soleada.

Ahora, que ya domino los inviernos,
mi voz acude presta a la alborada
que tus jardines crean de la nada.

CARLOS BENÍTEZ VILLODRES

(Del libro SIMEPRE EN VUELO.
Edita: Área de Cultura del Excmo.
Ayuntamiento de Málaga, 2005

Sigue leyendo “Carilda_Oliver_Labra_y mucho más”

Efrén Rebolledo, México

EL BESO DE SAFO

Más pulidos que el mármol transparente,
más blancos que los blancos vellocinos,
se anudan los dos cuerpos femeninos
en un grupo escultórico y ardiente.

Ancas de cebra, escorzos de serpiente,
combas rotundas, senos colombinos,
una lumbre los labios purpurinos,
y las dos cabelleras un torrente.

En el vivo combate, los pezones
que se embisten, parece dos pitones
trabados en eróticas pendencias.

Y en medo de los muslos enlazados,
dos rosas de capullos inviolados
destilan y confunden sus esencias.

Efrén Rebolledo, México (1877-1

Rubén Martínez Villena

EL CAZADOR

Regresaba de caza, mas extravió el camino,
y alegre, al trote vivo de su cabalgadura,
llegóse hasta el albergue pobre del campesino
con una corza muerta cruzada en la montura.

Esa noche la cena se prestigió de vino,
la niña de la casa retocó su hermosura,
y al tierno y suave influjo del calor hogarino
nació el más suave y tierno calor de la aventura.

Y él marchóse de prisa la mañana siguiente…
Quizás entre la noche ––celestina prudente––,
hizo algún juramento que le entreabrió la puerta;

mas él no recordaba… Marchó por la campiña,
alegre, como vino; y el alma de la niña
cruzada en la montura como una cierva muerta.

Rubén Ma

 

rtínez Villena, Cuba